Buscador

Twitter Facebook RSS

'Warfare. Tiempo de guerra' - En tierra hostil

Vía El Séptimo Arte por 25 de marzo de 2025
Imagen destacada

Es fácil y tentador comparar la nueva película de Alex Garland (y Ray Mendoza) con 'Black Hawk derribado'. Si todo se basa en la memoria, el recuerdo de la notable película de Ridley Scott es omnipresente. Y si es fácil y tentador comparar 'Warfare. Tiempo de guerra' con ella es porque es una comparación muy apropiada y oportuna. Porque 'Warfare. Tiempo de guerra' es como una versión minimalista de aquella, más realista y menos preciosista.

Más directa y visceral. Mucho más de lo que lo podía ser 'Civil War', la primera película que reunió a Garland, Mendoza y A24. Una película que al igual que hacía 'Black Hawk derribado', disimulaba. ¿Cómo? Convirtiendo la guerra, una guerra en una película. En una ficción adornada en alguna medida relevante. El objetivo de 'Warfare. Tiempo de guerra', sin embargo, es comportarse, en la práctica, como uno de los clips con los que traficaba Lenny Nero.

El de 'Días extraños', otro recuerdo onmipresente en mi vida. 'Warfare. Tiempo de guerra' nos intenta poner en la piel de sus protagonistas de la misma manera que sucedía en aquella. Meternos de lleno en la batalla. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen y a dónde van? Bla, bla, bla. Lo mismo da que da lo mismo. Son un grupo de jóvenes soldados arrinconados y asediados en territorrio enemigo. No se trata de una misión, sino de sobrevivir.

De sobrevivir en el fragor de la batalla. 90 minutos de contienda a pie de campo y en tiempo real. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Acaso importa? Una vez sobre el terreno lo importante es salir de ahí. Sobrevivir, a ser posible junto a tus hermanos de armas. 'Warfare. Tiempo de guerra' son los 90 intensos minutos de pura tensión de una batalla que no decide nada que la pueda disfrazar como una película. Las que sin ir más lejos son 'Black Hawk derribado' y 'Civil War'

Es una experiencia de realidad muy aumentada, una partida de paintball extremadamente vivida. No por casualidad, no está inspirada en ningún heróico texto previo o en una premisa ucrónica, sino en los recuerdos de los que la vivieron en primera persona. De los "pobres soldados del imperio invasor" que fueron amedrentados por... por... por quien fuera, que en realidad no importa una mierda. Ni a nosotros, ni mucho menos a Garland y a Mendoza.

Porque para bien y para mal, 'Warfare. Tiempo de guerra' no es una película ni trata de vendernos nada. Tan sólo "captura" con inquietante destreza una intensa batalla cualquiera de una guerra moderna cualquiera. Como si lo fuera, al menos. ¿Por qué? ¿Para qué? ¿Quiénes son? ¿De dónde vienen y a dónde van? Bla, bla, bla. Lo mismo da que da lo mismo. Se trata de ponerse en su situación, de ponerse en su situación y vivirla, a poder ser, de manera harto intensa.

Un material servido sin cortes, como le gustaría a Lenny Nero. Los 15 minutos de aquellos clips alargados hasta los 90. 90 minutos de puro nervio servidos sin ambages, sin los clásicos adornos dramáticos o realces cinematográficos de sin ir más lejos, 'Black Hawk derribado' 'Civil War'. Una apuesta valiente y decidida, de una contundente crudeza inmisericorde tan envolvente como a la vez distante. Vibrante, pero a la postre también poco emotiva y algo vacía.

Como si fuera la vida misma y no una película. La rutina del soldado en acto de servicio, inmerso en el fragor de la batalla. "Esto es vida, un pedazo de la vida de alguien" servida sin manipular, directamente del córtex cerebral. Garland y Mendoza ponen en imágenes los recuerdos de los soldados que participaron en esta batalla, con vivida frialdad quirúrgica. Una experiencia apátrida tan vibrante y emocionante y con tanto poso como una intensa partida de paintball.


Por Juan Pairet Iglesias
@Wanchopex


'Civil War' - Tierra de nadie

Temas relacionados

< Anterior
Siguiente >