Crónicas

Iniciado por ÁngelNeg, 26 de Mayo de 2007, 05:39:29 AM

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ÁngelNeg

CRÓNICAS


La crónica de hoy

"El que no enseña no vende", y en esta época de reality shows, amarillismo y programas cargados de nota roja, el morbo debe estar en la cima de los porqués y las formas en las que hay que alcanzar el tan ansiado raiting, no solo en nuestros a veces denigrantes programas sensacionalistas latinoamericanos, sino con la fórmula efectista que países del primer mundo para televisoras hispanas utilizan como en el caso específico de Estados Unidos de América.

Y de entre lo que más capta la atención del público pueden estar los asesinatos  a sangre fría, los secuestros viles, las matanzas indiscriminadas, los linchamientos, los asesinos seriales, y demás; y precisamente acerca de estos últimos dos casos es lo que nos cuenta la excelentísima e imprescindible cinta Crónicas (Ecuador/México-2004)

El director Sebastián Cordero nacido en Quito en 1972, estudió cine y guión en la University of Southern California de Los Ángeles, regresando a Ecuador después con la idea de rodar un largometraje en un país donde el cine casi no existe. Así, mientras trabajaba en el guión de Ratas, ratones, rateros (Ecuador-1998), su opera prima, se dedicó a dirigir cortometrajes y videoclips musicales. La película se estrenó dentro de la Selección Oficial del Festival de Venecia, participó en más de 50 festivales y ganó más de 12 premios internacionales. Lo que seguiría a continuación sería una suerte de novato que se vería obligado a repetir.

Cordero realizó su segundo largometraje en el que destacaban las imágenes violentas, lenguaje y temas fuertes y lo logró de una manera perfecta en una cinta que después de haberle dado la vuelta al mundo en los mejores festivales y estar un tiempo enlatada para su distribución comercial (recordemos que es del 2004), se dio la excelente oportunidad para que el público degustara de esta cinta que funciona como un análisis de las percepciones humanas y su subjetividad, de lo fortuito de la vida y las cosas sin explicación.

La cinta a manera de thriller nos cuenta la historia de Manolo Bonilla (John Leguizamo), presentador estrella de un programa de noticias sensacionalistas de Miami, viaja junto con su equipo a una pequeña ciudad ecuatoriana para cubrir la historia de un asesino en serie de niños, el "Monstruo de Babahoyo". La muerte accidental de un niño lleva a los habitantes de la ciudad al borde de linchar a Vinicio Cepeda (Damián Alcázar), un humilde vendedor ambulante. Sin embargo, la intervención de Manolo salva la vida del hombre. Vinicio es encarcelado por homicidio involuntario y ofrece a Manolo información sobre el "Monstruo" a cambio de que emita un reportaje sobre su injusto encarcelamiento. Manolo acepta, atraído por el lado oscuro que intuye en Vinicio, y con la finalidad de ser el héroe que encuentre al asesino.

Las actuaciones son de un nivel sorprendente y más de una escena nos dejara boquiabiertos ante tanta desigualdad y drama apoyado de la ética televisiva de hacer lo correcto o la misma anti-ética de hacer lo conveniente. Alcázar se come a todos los demás personajes en un papel que no pudo haberle quedado mejor, y aunque los demás tienen papeles fundamentales, un pero se llevan, y es que la dicción de su español no es totalmente acertada y eso nos descuadra un poco de la cinta; afortunadamente esto solo ocurre a momentos y no logra afectar la integridad de la misma.

El guión del mismo director es la piedra angular del filme, sumémosle las antedichas actuaciones primordiales, una fotografía que peca de incesante, la música llena de folclor que desenmascara a un pueblo sumido en la pobreza. De entre toda la basura que se nos aparece en la realidad de los mass media haciendo terrible hincapié en la desvirtualización que la televisión tiene como función social que no sea la de manipular la información, siempre es bueno ver un caso ficcionado en lo que se nos muestre lo cruel que puede ser el ser humano ante tanto desprolijo encierro de nuestros temores más recalcitrantes.
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