Irrational Man (2014)
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Sinopsis:El profesor de filosofía Abe Lucas (Joaquin Phoenix) está por los suelos a nivel emocional, incapaz de encontrar la alegría o el significado a su vida. Abe tiene la sensación de que todo lo que ha intentado hacer, ya sea como activista político o profesor, no ha tenido la más mínima importancia. Al poco de llegar a la universidad de una pequeña ciudad donde va a impartir clase, Abe se relaciona con dos mujeres: Rita Richards (Parker Posey), una solitaria profesora que busca que le rescate de su infeliz matrimonio; y Jill Pollard (Emma Stone), su mejor estudiante, que termina por convertirse en su amiga más cercana. A pesar de que Jill está enamorada de su novio Roy (Jamie Blackley), no puede evitar encontrar irresistible la personalidad artística y atormentada de Abe, así como su exótico pasado. Incluso cuando Abe deja señas de su desequilibrio mental, la fascinación de Jill no hace más que crecer. Sin embargo, cuando ella trata de convertir su relación en algo más romántico, él la rechaza. La pura casualidad lo cambia todo cuando Abe y Jill escuchan la conversación de un extraño y se sumergen en lo más profundo de ella...
Crítica:Repetición, infértil y sin entusiasmo, de lo ya acaecido en otras ocasiones, que se salva por el arte y mérito de su actor protagonista.
Si a Woody Allen le falla su escrito, si flaquea en su guión, entonces mata a la mitad de su criatura, se carga su pasión y esencia, elimina su encanto y atractivo, deja al espectador cojeando, triste y desamparado por lo endeble e insulso de lo observado, un anodino teatro existencialista donde el asesinato es remedio sano para la depresión, donde la pérdida de motivación por la vida, y de valores por su desganada realidad, toman coraje y vitalidad gracias al objetivo de jugar a transgredir la ley y no ser pillado, de ser rey y dios entre analfabetos ignorantes.
No es la primera vez que el director neoyorquino saca a colación el asesinato como salvación de la desidia, así como tampoco es novedoso el planteamiento del astuto azar y su rocambolesco modo de actuar y encajar las piezas -las cuales igual apuestan a favor que en contra-, en esta ocasión reforzado y decorado por un montón de teoría metafísica, que se expone gratuitamente para dar consistencia y potencia a su personaje, para resaltar y afianzar ese paso crucial desde el abandono y la desolación a la juventud de la ilusión, al respirar de la querencia, al empuje por existir y a la nueva perspectiva de proyectos por delante.
"Gran parte de la filosofía es una gran paja mental", "hay que confiar en los instintos", "hay que actuar en lugar de observar" y un montón de baratijas similares, para unos diálogos que carecen de la chispa e ingenio que es la característica habitual de su firma y estilo, en el agudo intercambio camunicativo, en la esperada fructífera e irónica charla ha perdido su fuerza y sabiduría, su poder y revestimiento seductor; ésta adormece, apenas revive o alimenta tu espíritu o mente, el comandante de su historia no provoca emoción o intriga, devoción o inquietud, es más, ni siquiera supone originalidad respecto otras creaciones anteriores de sus cintas, un conjunto insustancial, exiguo y poco nutritivo, decepcionante teniendo en cuenta quién firma la cinta; simplemente cumple con mínimos, en un producto mediocre, recopilación rumorea de previos ya vistos y de aportación muy pobre para con la audiencia.
Según una de las perlas, del melancólico y devastado profesor Abe Lucas -un excelente Joaquín Phoenix, respetado actor que siempre se vuelca al máximo en sus trabajos-, maestro de filosofía que ya no cree en nada ni por nadie se molesta, dice "Kant aduce que la humanidad se agobia por cosas que no entiende", aparte de la cita indiscriminada de un cúmulo de autores más, al uso abusivo, para darle carisma y entereza a una sinopsis que, expresada en palabra recitada, en voz alta, carece de todo rastro de la misma, simpleza de refutación discursiva y expresiva para quien ni se ha esforzado ni se lo ha currado.
La muerte como alimento de la vida, la obsesión como despeje de la obstrucción creativa, la osadía de intervenir y solucionar como musa del inspirar, escribir y recitar, bla, bla, bla..., pero, en el fondo, únicamente hay un desfile de individuos poco apetentes, nada sugestivos, sin deseo por ellos y ni rastro de su peculiar mordacidad, de su talento labial, de su desparpajo andante, de su personalidad única e inolvidable; trivial mano a mano cuya partida no tiener fervor ni misterio, que ni incita ni alienta.
Ligera, pasajera, sin conflicto ni profundidad, se pasa por ella por imperativo categórico de ser fan confeso que espera mejore, esta evidente rebaja, en su próxima entrega; mantiene su don para la recreación, el vestuario, la música y la perfección detallista de las escenas, agradecido cuidado y esmero que se evapora al no dispensar su usual y esperada ocurrencia y agudeza en ese manuscrito, que debe ser su pilar firme de sustento.
Un hombre irracional, con la calculada lógica de su parte, cuya luz para resurgir y volver a la vida activa le lleva a enfrentarse con su yugo destino, tránsito del más venerable encaje a la más catastrófica locura que no supone un gran aliciente, más bien una desaborida desilusión, un pasivo desengaño por la escasez de empeño y propósito, por la familiaridad de lo observado y por la ausencia de ánimo y acicate para sentirse satisfecho y fascinado por ella, contrariedad que no anhela el alma, desencanto que golpea al corazón, más una razón que sigue a la espera de ese ansiado suculento alimento, que no llega.
Defrauda.
Nota: 4
A mí, al contrario que a mi compañera, la película sí que me ha gustado. Si bien es cierto que nos encontramos ante un tema ya muy trabajado por Allen, el enfoque no es el mismo. Allen a cambiado y con ello la perspectiva del tema. Influenciado nuevamente por "Crimen y castigo", Allen nos habla de la importancia que tiene para el hombre sentirse superior, el de dejar huella y sentirse útil uno mismo. Entiendo que ha muchos fans de Allen no les agrade, pero a mí es un tema que particularmente me atrae y creo que esta bien tratado. A todo esto se le suman las actuaciones de Phoenix y Emma Stone y tienes un tras ajo bastante redondo.
Nota: 8
A mí me ha gustado, sobre todo a nivel de guión. Comparada con sus últimas cintas, la considero superior a Magia a la luz de la luna, que me decepcionó bastante, y la pongo a la altura de Blue Jasmine, aunque a nivel interpretativo me parece bastante mejor esta última. Por otra parte, dentro de su género me parece peor que Match Point, mi película preferida de este director de las -pocas- que llevo visionadas. En general me gustó, así que le doy un notable raspadito.
Mi nota es un 7.
Aquí otro al que le ha gustado hasta el punto de que me parece el mejor trabajo de Allen en los últimos años, coincido en que el guión hila muy fino convirtiéndose en su mejor baza ya que los buenos personajes y situaciones ya los doy por sentado de antemano, me parece genial la facilidad con la que enfoca y desarrolla una trama en apariencia recurrente en su filmografía y aún así consigue sorprenderte, lo que sumado a sus buenas interpretaciones hacen de esta una película notable.
De las que menos me ha gustado de Woody Allen. Inferior incluso que "Magia a la luz de la luna", con una historia con un punto de banalidad superior a lo que acostumbra y a la que no consigue elevar lo suficiente con la chispa que, pese a todo, sigue mostrando su director en momentos concretos. Como siempre, la salvan sus interpretaciones. Si no fuera de quién es, más que olvidable.
6