Maps to the Stars
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SINOPSIS: 'Maps to the Stars' se centra en la familia Weiss, la cual se abre camino en un caluroso sur de California colmado de dinero, sueños, fama, envidias, angustias, ambiciones... y traumas sin fin. Sanford Weiss (John Cusack) es un famoso terapeuta televisivo cuya programa de auto-ayuda le ha traído una clientela de famosos de alto nivel. Entretanto, Cristina Weiss (Olivia Williams) tiene la agenda completa manejando la carrera de su malcriado hijo, la precoz estrella de cine Benjie (Evan Bird), quien acaba de salir de Desintoxicación con apenas 13 años. Pero lo que ninguno sabe es que otro miembro de la familia Weiss acaba de llegar a la ciudad: la misteriosamente deformada y atormentada Agatha (Mia Wasikowska), recién salida del hospital psiquiátrico y lista para volver a empezar. Ésta última pronto conoce y se hace amiga de un conductor de limusinas (Robert Pattinson) y se convierte en la asistente personal de la actriz en horas bajas Havana Segrand (Julianne Moore), la cual a su vez vive atormentada por el fantasma de su legendaria madre Clarice (Sarah Gadon) y sobre quien planean hacer una gran película de Hollywood. Pero Agatha está en busca de la redención – e incluso en este reino de lo artificial, la ficción y lo esotérico, ella está dispuesta a encontrarla, no importa cuál sea el precio.
CRÍTICA:
Mapa de las pesadillasLos Angeles es, por encima de cualquier alabanza o reproche que se le pueda dedicar, una ciudad decepcionante. Un lugar ideal para pasar un fin de semana... pero un infierno terrenal (seguro) para todo aquel que tenga que vivir ahí de forma permanentemente. Para ir a comprar el pan, para ir al cine, a la playa o incluso para visitar al vecino que vive justo en frente: el uso del automóvil es directamente innegociable, y con él vienen los legendarios atascos, la polución, las malas vibraciones generalizadas y, por supuesto, los días de furia. Siempre nos quedará Hollywood, pensará el corderito. Pero cuando el visitante llega por primera vez a las colinas que controlan toda la ciudad californiana, se da de bruces, una vez más, con la sensación imperante.
Aquellas letras que tan grandes y elegantes lucían en cualquier película, son en realidad un seguido de diminutas machas blancas en una colina que, por otra parte, también deja bastante que desear.
Empezó la 67ª edición del Festival de Cannes con una constatación, y cuando llegamos al ecuador de aquel ejercicio, parecía que seguíamos en la misma casilla de salida.
''Todo es falso'', nos obligó a gritar aquella -desconcertante- apertura. Pues seguíamos en las mismas. Hollywood, pariente cercanísimo de Cannes (y si no, ¿qué demonios hacía aquel mismo día el elenco al completo de 'Los mercenarios 3' pavoneándose por el Grand Théâtre Lumière), es seguramente una de las mayores falsedades sobre la infecta faz de la Tierra. Es todo una grandísima mentira... sólo que no interesa desenmascararla, porque sigue siendo una inmensa y muy eficiente máquina de hacer dinero. Nosotros, está claro, también somos unos falsos.
David Cronenberg, por puro silogismo (y no por otra cosa), también debe serlo, lo cual en absoluto le priva de uno de los derechos más sagrados de la humanidad. Esto es,
lanzar puñales, y cualquier arma arrojadiza letal, a todo aquel (o aquello) que le amargue la existencia.
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Adelante, por favor, póngase cómodo y póngase también las botas. Por lo que más quiera, no se corte. Y por supuesto no lo hace. 'Maps to the Stars', último trabajo del canadiense presentado a Competición (y que se iría de la Croisette con un merecido Premio a la Mejor Actriz para Julianne Moore), podría definirse como la
carta -envenenada- de odio de un hombre a un monstruo que también le produce cierta (por no decir mucha) gracia. Empieza la aventura del mismo modo en que han empezado otras muchas en este mismo escenario. Una chica llega a la meca del cine montada en un autobús. Cuando baja de él, luce una sonrisa de oreja a oreja: es joven y está cargada de proyectos ilusionantes. Como suele decirse, ''el mundo es suyo'', y nada ni nadie podrán privarla de la conquista de sus sueños. En la parada de bus, espera Robert Pattinson dentro de una limusina cuyo asiento trasero aguarda el baño de sudor sexual de rigor. Perfecto, ¿qué podría ir mal? Pues...
Para entendernos,
la película es, sobre el papel, magnífica, armada hasta los dientes, con ganas de guerra y con unos objetivos (balísticos, claro) nítidamente definidos. La concepción, que parece directamente surgida de la más febril de las fases REM, es igualmente llamativa.
Lástima que a la hora de pasar a la ejecución, se le atragante el ensamblaje. Excelente en la comedia y no tanto en el drama turbio y perturbador. La endogámicamente incestuosa orgía de decadencia, narcicismo, arrogancia, hipocresía, putrefacta vejez y pervertida juventud (en resumen, los elementos esperados en este autor y en estas latitudes)
se cobra una lista interminable de bajas cuando induce a la carcajada (ríanse de Ricky Gervais...), a ritmo trepidante de bromas internas, comprensibles, esto sí, por la práctica totalidad del mundo mundial. El problema es que Cronenberg se queda a medio camino cuando intenta darle sentido (si es que éste existe) a la historia.
Es como si le faltara ese empujoncito final para que la retahíla de barbaridades que nos cuenta luciera como un auténtico conjunto, y no como un tropel de anécdotas brillantes.
Hay estrellas, efectivamente, y muchas, pero éstas no consiguen juntarse en constelación alguna. Quedan clarísimos los conceptos básicos del Hollywood pestilente de los remakes, de la Cienciología (y de otras muchas sectas más o menos glamurosas), de los eternos niños prodigio y de las entrevistas con Oprah. Lástima que más allá de esto (y que conste que no se nos deja precisamente con poca tela para cortar) falte el dibujo general. Lástima que la esa tan perversa locura, objeto principal de estudio (y que queda retratada tal y como es), contagie en exceso al propio producto. Lasta que falte, en definitiva, la puntilla marca de la casa del maestro, quien en esta ocasión parece
no haber sabido leer del todo bien el mapa de este igualmente provocador tour de las estrellas.Nota: 6 / 10
Psé, no está mal. Un 5 Lo mejor son las interpretaciones de todo el reparto
Me da a mi que Cronenberg ha cambiado las locuras físicas de sus 80' y 90' por paranoias psicológicas. Me gustó más que "Cosmopolis", pero sigo sin reconocer al mejor Cronenberg. Lleva unos cuantos años perdido, el pobre :triste.
El cartel mola, la veré pero con los palos que ha recibido ya voy sobre aviso.
Cita de: Mad Joker en 11 de Marzo de 2015, 04:27:38 PM
Me da a mi que Cronenberg ha cambiado las locuras físicas de sus 80' y 90' por paranoias psicológicas. Me gustó más que "Cosmopolis", pero sigo sin reconocer al mejor Cronenberg. Lleva unos cuantos años perdido, el pobre :triste.
Yo la verdad de Cronenberg es que no he visto muchas. He visto "La mosca", "Una historia de violencia" y "Promesas del este" que me gustaron mucho; "Un método peligroso" y "Map to the stars" que no están mal para mi gusto; y luego "Cosmopolis" que me pareció horrible.
Todas las pelis de Cronenberg en el nuevo milenio son para darle de hostias. Con 'Cosmópolis' ya se superó a sí mismo. Menos mal que con 'Maps to the stars' se recupera un poco. Bastante enferma, pero con un tono muy interesante, aunque a veces parezca un telefilm. Me sigo quedando con el Cronenberg de los 80 y si me apuras con el de principios de los 90.
Cita de: Sullivan en 11 de Marzo de 2015, 10:02:55 PM
Todas las pelis de Cronenberg en el nuevo milenio son para darle de hostias. Con 'Cosmópolis' ya se superó a sí mismo. Menos mal que con 'Maps to the stars' se recupera un poco. Bastante enferma, pero con un tono muy interesante, aunque a veces parezca un telefilm. Me sigo quedando con el Cronenberg de los 80 y si me apuras con el de principios de los 90.
Sí que es verdad que ha cambiado mucho desde el siglo pasado, pero "Promesas del este" y "Una historia de violencia" en mi opinión son lo mejor de su filmografía. Vale, abandonó todo lo relativo a la 'nueva carne' que trataba en otros filmes, pero no creo que por ello se pueda considerar que haya cambiado para mal.
En lo que sí coincido es que con "Maps to the stars" recupera algunas de sus virtudes que había abandonado en sus dos últimas obras, especialmente el argumento y personajes enfermizos y el tono siempre de intranquilidad que imprime.
Cita de: Mad Joker en 11 de Marzo de 2015, 10:17:19 PM
Cita de: Sullivan en 11 de Marzo de 2015, 10:02:55 PM
Todas las pelis de Cronenberg en el nuevo milenio son para darle de hostias. Con 'Cosmópolis' ya se superó a sí mismo. Menos mal que con 'Maps to the stars' se recupera un poco. Bastante enferma, pero con un tono muy interesante, aunque a veces parezca un telefilm. Me sigo quedando con el Cronenberg de los 80 y si me apuras con el de principios de los 90.
Sí que es verdad que ha cambiado mucho desde el siglo pasado, pero "Promesas del este" y "Una historia de violencia" en mi opinión son lo mejor de su filmografía. Vale, abandonó todo lo relativo a la 'nueva carne' que trataba en otros filmes, pero no creo que por ello se pueda considerar que haya cambiado para mal.
A mí en su día me parecieron dos mierdas bien ricas.
Cita de: Sullivan en 11 de Marzo de 2015, 10:30:15 PM
Cita de: Mad Joker en 11 de Marzo de 2015, 10:17:19 PM
Cita de: Sullivan en 11 de Marzo de 2015, 10:02:55 PM
Todas las pelis de Cronenberg en el nuevo milenio son para darle de hostias. Con 'Cosmópolis' ya se superó a sí mismo. Menos mal que con 'Maps to the stars' se recupera un poco. Bastante enferma, pero con un tono muy interesante, aunque a veces parezca un telefilm. Me sigo quedando con el Cronenberg de los 80 y si me apuras con el de principios de los 90.
Sí que es verdad que ha cambiado mucho desde el siglo pasado, pero "Promesas del este" y "Una historia de violencia" en mi opinión son lo mejor de su filmografía. Vale, abandonó todo lo relativo a la 'nueva carne' que trataba en otros filmes, pero no creo que por ello se pueda considerar que haya cambiado para mal.
A mí en su día me parecieron dos mierdas bien ricas.
Mierdas serían "Spider", "Cosmopolis" y si me apuras "El almuerzo desnudo" (más que nada porque te revienta la cabeza cuando la ves) no ninguna de esas dos.
Cronenberg no me suele gustar. Por eso coincido en que 'Promesas del este', 'Una historia de violencia' y 'Un método peligroso' son, para entendernos, las que más me han gustado porque son las más "impersonales".
Es inevitable cambiar y/o dar la sensación de cambio. Es ley de vida. También el público y el mundo cambian.
Ya puestos, me copio lo dicho desde Sitges.
CitarLa experiencia es un grado, desde luego, aunque parece que David Cronenberg ya está un poco de vuelta. Con 'Maps to the Stars' el realizador canadiense vuelve a pisar el mismo terreno pantanoso que con la igualmente fallida 'Cosmópolis', si bien al menos en este caso la función resulta lo suficientemente amena como para no causar ningún tipo de angustia existencial.
Un collage acompañado de purrusalsa sobre Hollywood y alrededores un tanto vago, apocado, obtuso, rancio y disperso que suena tan a déjà vu como una mala adaptación a la gran pantalla de 'El séquito', todo ello con vocación de ser "como una indie".
Cita de: Wanchope en 15 de Marzo de 2015, 08:52:06 AM
Cronenberg no me suele gustar. Por eso coincido en que 'Promesas del este', 'Una historia de violencia' y 'Un método peligroso' son, para entendernos, las que más me han gustado porque son las más "impersonales".
No tengo tan claro que sean películas impersonales, lo que pasa es que si las comparas con las locuras que hacía antes es fácil pensarlo.
Cita de: Mad Joker en 15 de Marzo de 2015, 12:04:25 PM
Cita de: Wanchope en 15 de Marzo de 2015, 08:52:06 AM
Cronenberg no me suele gustar. Por eso coincido en que 'Promesas del este', 'Una historia de violencia' y 'Un método peligroso' son, para entendernos, las que más me han gustado porque son las más "impersonales".
No tengo tan claro que sean películas impersonales, lo que pasa es que si las comparas con las locuras que hacía antes es fácil pensarlo.
Me refería a eso, a que son las películas "menos Cronenberg" de Cronenberg.
Cita de: Wanchope en 15 de Marzo de 2015, 08:52:06 AM
Cronenberg no me suele gustar. Por eso coincido en que 'Promesas del este', 'Una historia de violencia' y 'Un método peligroso' son, para entendernos, las que más me han gustado porque son las más "impersonales".
Es inevitable cambiar y/o dar la sensación de cambio. Es ley de vida. También el público y el mundo cambian.
Con lo que te gusta a ti el cine ochentero me parece insultante que no te mola Cronenberg
Cita de: Sullivan en 15 de Marzo de 2015, 02:44:30 PM
Con lo que te gusta a ti el cine ochentero me parece insultante que no te mola Cronenberg
Me gusta mucho el cine de los 80, pero no me gusta todo el cine de los 80. Hace relativamente vi algunas de sus películas -contigo vi 'La mosca' mismamente- por si sonaba la flauta pero no, ni me convencía entonces ni me convence ahora.
Pues yo voy a ser el bicho raro de este hilo y voy a decir que me ha gustado mucho. Al principio me parecía bastante normalita, pero ha ido ganándose mi interés con el paso de los minutos gracias a sus personajes y sus desvaríos. Es cierto que a la película le falta empaque y los distintos acontecimientos que engloba no están bien integrados, pero esa radiografía de Hollywood en forma de comedia negra me parece más que aprovechable. También es cierto que yo no he visto casi nada de Cronenberg, solo 'La mosca' de niño y ya casi no me acuerdo, por lo que no tenía ningún tipo de prejuicio, ni positivo ni negativo, hacia su obra. Por cierto, para mí Julianne Moore está mejor aquí que en 'Siempre Alice', lo cual ya es mucho decir.
Mi nota es 8/10.
Un accidente, llamativo y estrepitoso, pero no tan suculento y espectacular como la ilusión aguardaba.
Mapa de las estrellas..., y uno debería mirar hacia el cielo, en una hermosa noche estrellada, en busca de la verdadera leyenda, belleza y sabiduría de esa línea imaginaria que une esos seductores puntos celestes que nos coronan, con arte y magnificencia, cada noche y, cuya estela, da para la perfecta realidad científica, de coreografía bella, o para la inmensa creatividad, de inventiva infinita, que se desprende a partir de ellas.
Pero, claro, si tomamos como referencia la fulminante sentencia "¿sabes qué es el infierno?, un mundo sin narcóticos", está claro que, David Cronenberg, se refiere a un análisis emocional y dramático, moribundo e hiriente del mundo de Hollywood y la paranoia descontrolada que acompaña a los actores que se mueven por dicha extensión, un agónico círculo que se cierra por la conexión espeluznante, friki y rebuscada de sus miembros cuya correlación es el sufrimiento, la adicción y obsesión por el fuego de un infierno que les acompaña a lo largo de su travesía, extravagancia y exageración para exhibir la devastación de quien está perdido anímicamente, y desolado afectivamente, pero debe interpretar su mejor papel en público para mantenerse al pie de un cañón, que va tan cargo de pólvora, que parece imposible llegue intacto a destino buscado, machaque y podredumbre de quien ve fantasmas del pasado acosando su maltrecha cabeza y masacrado corazón, un análisis intimista -no tan peliagudo-, muestrario de ese mundo estelar tan apetecible desde fuera, en su maquillado escaparate, pero tan quemado por el subsuelo de un almacén que huele mal desde lejos.
Muchas veces ha sido retratado el irónico, falso, ridículo y lamentable cosmos de las estrellas del celuloide, atractiva idea de desmeduzar la profesión que se representa, despedazar los roles y mitos que les acompañan y mostrar, al público, los trapos sucios de una adorada isla lujosa rodeada de tanta miseria que llega a inundar y ahogar, sin posibilidad de cierre, la válvula de su agresivo grifo; el guión de Bruce Wagner no es el mejor y más meritorio retrato realizado hasta el momento, se limita al punto fijo de quien vive de la locura y esquizofrenia de sus miedos y fracasos personales, que les acosan como fantasmas peregrinos que vuelven, incesantemente, a perturbar la costosa -y nunca alcanzada- serenidad, personajes unidos por un accidente compartido que les lleva a padecer los mismos males, resentimientos, fobias y desquicios, demencia mental a tutiplén repartida por toma de pastillas masivas, e indigestas ensoñaciones, que van a más nutriendo el floreciente mal que les corroe y devora lentamente en una maniosa ofuscación, centrada en la figura de la niña indefensa, de la que no sale, ni avanza ni ahonda.
La siempre magnífica Julianne Moore como actriz desesperada y en las últimas de pasar al vagón del olvido y retiro, acompañada por un cumplidor John Cusak, escritor-terapeuta que no puede sanar a su propia familia, más la víctima esposa, Olivia Williams, de neurótica apesadumbrada cuyos hijos parecen querer repetir su historia, un filme que debe mucho a sus intérpretes cuya fuerza, poder y atractivo mantiene al espectador atento a sus andaduras y porvenir pues, respecto a la desgracia e inmundicia, no es la muestra más sagaz y perspicaz observada, un "Cómo conquistar Hollywood" que se centra en el estrés, angustia y desorden de sus miembros, en su ambición, inestabilidad racional y carencia emocional que viven todos ellos, lectura que explota su lástima y confusión sin densidad ni floreciente crédito en lo observado, argumento que busca frenéticamente el dolor, la ansiedad y amargura de sus caracteres con el único objetivo de hacerlos rodar, rodar y rodar hasta el abismo de unas tinieblas no tan opulentas ni jugosas como se anhela, decoración de ocaso que gira en exceso al sensacionalismo y la desproporción forzada, lo que empieza con suculencia y curiosidad, pronto cojea disminuyendo su habilidad, captación y apego resultando, al final, una construida fábula sobre cómo acabarás si te portas mal...,un asedio y castigo para los codiciosos, impuros y perturbados por herencia familiar.
Contenta, te vale pero no alcanza todas sus posibilidades, melodrama surrealista, radical y, en extremo, drástico que no alcanza para fascinación creíble o sugestión hipnótica, trama cuyo intento de ser aguda y punzante pierde enteros y se convierte en un baile de tragedia shakespeariana que se estrella contra su propio mapa, explicación que enlaza todo el ecosistema sin excesiva motivación, énfasis o pasión, un dramatismo pintoresco y excéntrico cuando, el núcleo de su base, no cuenta con tan nutritiva y rica dosis y se queda en numerito desmesurado, superlativo que decora, hace ruido pero cuyo contenido no alimenta como debería.
Termina por parecer, un relato preventivo para niños, que narra el horrible mundo de los adultos, que hay que evitar pues, en caso contrario, ¡vendrá el coco y te comerá!, amén del monstruo de las galletas, el hombre del saco, el lobo, o ¡un familiar que supere a los cuatro! ..., así que ¡a portarse bien! con mensaje oculto: dedícate a otra profesión que no sea ésta, no ocurra que cumplas tu sueño y acabes viviendo ¡El juego de Hollywood!; Cronenberg/Altman..., ¿acabo de meter el dedo en la llaga?