LO QUE QUEDA DEL DÍA
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FICHA TÉCNICA:Título Original: Remains of the Day
Año: 1993
Nacionalidad: Reino Unido / USA
Dirección: James Ivory
Intérpretes: Anthony Hopkins, Emma Thompson, James Fox, Christopher Reeve, Peter Vaughan, Hugh Grant
Guión: Ruth Prawer Jhabvala, Kazuo Ishiguro (novela)
Música: Richard Robbins
Fotografía: Tony Pierce-Roberts
Edición: Andrew Marcus
Duración: 134 minutos
SINOPSIS:En los años 50, Stevens (Anthony Hopkins), un experimentado mayordomo a cargo de Darlington Hall, entra al servicio de un diplomático americano (Chistopher Reeve) que ha adquirido la mansión recientemente. Con la excusa de tratar de encontrar el mejor personal para atender las labores de la casa, parte en un viaje con la intención de contratar a la señora Kenston (Emma Thomson), la antigua ama de llaves de la residencia con la que trabajó al servicio del fallecido Lord Darlingon (James Fox).
ANÉCDOTAS Y/O CURIOSIDADES:- La película está basada en el libro del mismo título del escritor japonés Kazui Ishiguro. No es un escritor muy prolífico pero otra de sus 6 obras, Nunca me abandones, también fue adaptada a la pantalla grande recientemente.
- El proyecto pasó por diversas manos antes de su realización. Incialmente, la película iba a estar dirigida por Mike Nichols y protagonizada por Jeremy Irons y Meryl Streep. Durante las audiciones, Nichols pensó que Irons y Streep no eran compatibles así que decidió rechazar a Streep. Aparentemente nadie se atrevió a comunicárselo, lo que hizo que Streep se sintiera profundamente dolida. A consecuencia del incidente, Meryl rompió con su agente artístico y el proyecto fue temporalmente abandonado hasta que fue retomado por Ivory.
- Para Hugh Grant, es la mejor película en la que ha tomado parte.
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COMENTARIO PROPIO:A primera vista, que un director americano se base en un relato de un escritor japonés para rodar un drama puramente británico puede sonar cuando menos extraño. La cosa puede pintar mejor si decimos que el director es James Ivory (Regreso a Howard's End, Maurice, Una habitación con vistas), un director con un toque sobrio que parece más de este lado del charco que del otro, o que el escritor es Kazuo Ishiguro (Nunca me abandones), nacido en Japón pero viviendo desde niño en Inglaterra. Si además añadimos a la mezcla a dos de los mejores actores que nos han proporcionado las islas británicas, el resultado es uno de los mejores dramas que nos ha podido proporcionar el cine en las últimas décadas.
Y es que, pese a lo excelente de la dirección y guión, "Lo que queda del día" no se puede imaginar sin la presencia de Anthony Hopkins y Emma Tompson. Sus papeles son de esos que son un caramelo para cualquier actor, exigiendo contención en sus personajes y lograr comunicar más con lo que no se dice que con lo que se expresa en viva voz. Es indudable que Hopkins lleva prácticamente todo el peso de la película, no en vano, la historia está contada desde el punto de vista de su personaje y los momentos para el lucimiento de Hopkins son abundantes. No obstante, las mejores escenas de la película se dan cuando se encuentran ambos actores juntos en pantalla. Todas tienen una especial tensión entre ellos, destacando especialmente la escena en la que Thomson prácticamente asalta a Hopkins tratándole de arrebatar el libro que está leyendo mientras el lo protege como si le estuvieran arrancando el corazón.
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Aunque el hilo conductor de la película es el viaje de Stevens en busca de la señora Kenston se nos presentan diversos flashbacks que narran la vida en la mansión durante los años 30, marcándose el paso del tiempo con elegantes elipsis y sutiles detalles como las flores que crecen en el despacho de Stevens. Una intriga política sirve de trasfondo a la relación de romance incompleto entre Hopkins y Thompson, coincidiendo los puntos álgidos de esta intriga con momentos claves en la vida de Stevens y en los que se plantea el dilema de la elección entre el deber y la realización personal, la lealtad al señor o el amor a los seres queridos y, en definitiva, la alternativa entre la esclavitud y la libertad.
Durante los aproximadamente 30 años que transcurre la película, el personaje de Stevens ve las profundas transformaciones que sacuden al mundo que conoce, un mundo basado en la tradición, el deber y el honor, y al que poco a poco verá resquebrajarse desde sus cimientos. ¿Permanecer fiel a la tradición o escapar de la tiranía de la casa y conseguirse una vida por si mismo? Hasta las escenas finales no conoceremos cuál es la decisión final de Stevens, plasmada en ese emotivo encuentro con la señora Kenston y rubricada por la metáfora que cierra la película que, desde luego, no voy a desvelar aquí.
Una joya imprescindible que tristemente se vio eclipsada en los premios de ese año, principalmente por el tsunami de Spielberg y su Lista de Schindler, y que hizo que sus 8 nominaciones a los Oscar se quedaran en nada.
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Supongo que tendría que volver a verla para opinar en su justa medida, más cuando la vía hace ya casi 20 años, pero la recuerdo como una buena película de época... en una época de mi vida en el que el cine "de época" me resultaba "poco atractivo", lo que en realidad habla muy bien de ella. :poss